La localidad, que roza ya los 8000 habitantes censados, no para de ganar conexiones a la ciudad de Zaragoza y otros municipios: de las peores comunicadas a ser una envidia

El transporte público es mucho más que trenes y autobuses: es un instrumento vital para el desarrollo de las comunidades. Su eficacia y alcance pueden determinar la facilidad con la que las personas acceden a oportunidades de empleo, educación, ocio y servicios básicos, y, en última instancia, influir directamente en la calidad de vida de los ciudadanos.
Una red de transporte bien conectada no solo reduce tiempos de desplazamiento, sino que fortalece la economía local, fomenta la movilidad sostenible y promueve la cohesión social, además de reducir la siniestralidad en las carreteras o vías urbanas.
Cada nueva línea, parada o mejora en los horarios puede cambiar radicalmente el dinamismo de un territorio. Para localidades pequeñas o medianas, la conectividad no es un lujo, sino una necesidad estratégica: permite que los habitantes accedan a las oportunidades de centros urbanos más grandes, atrae nuevas inversiones y facilita la interacción con regiones vecinas.
En este escenario, la localidad de Alagón, en la provincia de Zaragoza, a apenas 24 kilómetros de la capital aragonesa, se presenta como un ejemplo notable a todo lo anterior comentado. Tradicionalmente conocida por su carácter residencial y su actividad industrial de gran importancia, la Villa, capital de la Comarca de la Ribera Alta del Ebro, ha dado un paso decisivo en los últimos años al fortalecer sus conexiones de transporte.
La red ferroviaria y las líneas de autobús, tanto metropolitanas como comarcales, han aumentado en los últimos meses de manera significativa, ofreciendo a los vecinos nuevas opciones de movilidad hacia Zaragoza y otras localidades cercanas. Esta expansión no solo mejora la vida diaria de quienes residen en Alagón, sino que también coloca al municipio en una posición estratégica dentro del corredor de Logroño o A-68, reforzando su papel como un punto de conexión clave entre distintas regiones. Pero ¿cómo ha mejorado en los últimos meses la movilidad en la zona?
Las mejoras del transporte en la Villa de Alagón, al detalle: de ganar decenas de servicios de autobús al refuerzo de los trenes
La primera gran mejora, que cumplirá un año dentro de unas jornadas, es la que afecta al servicio de bus metropolitano a través de las líneas 619 y 620, también en sus recorridos «B«. Se trata de nuevas expediciones a través de cómodos vehículos, modernos, que conectan en apenas 30 minutos, de manera directa (previo paso por la entrada a La Joyosa), con la ciudad de Zaragoza a la altura del Intercambiador de Averly.
«Ha sido como pasar de la nada al todo«, dice una vecina que espera al bus dirección Zaragoza en la famosa parada del «Paradero«, en pleno paseo Fernando El Católico. Antes, los ciudadanos alagoneros contaban con apenas cuatro o cinco servicios de buses comarcales, pero ahora la cifra de buses del Consorcio se ha disparado a 14 circulaciones de ida y otras tantas de vuelta desde las 6:00 de la mañana hasta las 22:00 horas de la noche.
El bus deja a los vecinos de esta localidad, pero también de La Joyosa, Pedrola y Figueruelas en la entrada al centro de la ciudad, en Averly, donde tienen muchas líneas urbanas para trasbordar y llegar a sus destinos finales.
Es más, con la entrada del nuevo mapa concesional del transporte, la localidad también ha ganado un gran número de autobuses pasantes, es decir, aquellos que no son puramente del CTAZ, pero que también se pueden utilizar con las mismas tarifas y títulos (aunque las Lazo dan problemas técnicos) y que tienen destino u origen en otras localidades aragonesas. Los que, además, se conocen como «comarcales«. Eso sí, estos tienen su final o inicio en la estación Intermodal de Delicias. Por lo tanto, no solo sirven para ir a Zaragoza, sino a destinos como Ricla, La Almunia, Épila, Borja, Tarazona, Novillas, Gallur, Tauste o Ejea de los Caballeros.
«Nos hemos convertido en el centro de decenas de municipios y de las comarcas del entorno«, dice con cierto orgullo otra de las vecinas, que asegura que «baja» a Zaragoza una vez a la semana cuando antes no lo hacía en meses.
Además, si hay algo que ha beneficiado son las bonificaciones, que abaratan el coste de los abonos y el billete, pagados con Tarjeta Lazo, en un 40 %, lo que ha fidelizado a centenares de viajeros que, anteriormente, utilizan el vehículo privado o tenían que bajar a otras localidades del eje a usar el transporte público. Como por ejemplo, al tren de Cercanías a Utebo o al bus 603 en La Alameda de Casetas.
Por si fuera poco, Renfe ha movido ficha y ha reforzado los trenes del corredor del Ebro para mitigar las saturaciones y repartir mejor la demanda. Esta mejora ha salpicado de lleno a la localidad, que ahora cuenta con más servicios de la operadora estatal.
Así, Alagón dispone de un nuevo tren a las 15:10 horas para ir a Zaragoza y que, en apenas 20 minutos, llega a la estación de Goya. Lo mismo ocurre en sentido contrario, a las 16:50 horas, cuando sale otro convoy destino Pamplona que recala en la localidad sin realizar más paradas en la ribera aragonesa, únicamente en Alagón.
Por las mañanas, para conectar Zaragoza con Tudela, Renfe habilitó otro servicio diario, en laborales, a las 9:20 con salida de Delicias que también hace paradas en Alagón, por lo que la Villa ha ganado hasta tres nuevos servicios que, además, no realizan paradas en el núcleo de cercanías de Zaragoza fuera de la ciudad. Es decir, no paran en Utebo y Casetas, con la consiguiente ganancia de tiempo recorrido.