No es solo un bonito jardín: esta nueva zona del entorno de Zaragoza minimizará graves inundaciones
El nuevo Jardín, situado junto al Monasterio de Santa Fe, está concebido para mejorar la gestión de las riadas que llegan desde la estribaciones esteparias hasta el cauce del río Huerva.

En una tarde soleada de finales de verano, de las pocas en las que el cierzo ha servido para calmar el termómetro, una pareja joven se dirige a ver el Monasterio de Santa Fe (o al menos lo queda de él), desde unos metros a distancia. Caminan desde la localidad de Cuarte de Huerva y pronto se topan con un nueva zona verde que estaba en su «agenda» ver desde hace unos semanas.
Rápidamente, al ver cómo es, la pregunta se pregunta: ¿por qué este nuevo jardín tiene esta forma tan peculiar? La respuesta está en un pequeño monolito donde se explica la importancia de este lugar, y las dudas, pese a la información, siguen: ¿puede un jardín ayudar a evitar inundaciones?
Aunque pueda parecer una idea poco habitual, esa es una de las funciones del nuevo Jardín del Monasterio, un espacio que ya puede disfrutarse en Cuarte de Huerva y que combina zonas verdes con soluciones pensadas para mejorar la gestión del agua cuando se producen lluvias intensas, como las que se produjeron a finales del mes de septiembre pasado, cuando varias riadas llegaron hasta el Huerva desde las estribaciones situadas al otro lado del ferrocarril a Valencia, la N-330 y la A-23.
A simple vista, el recinto se presenta como un lugar para pasear, descansar o disfrutar del entorno. De hecho, la alcaldesa cuartana, Elena Lacalle, definió al espacio como un «oasis de tranquilidad» en su inauguración y, precisamente, invitó a los ciudadanos a realizar todo tipo de actividades en este punto. Sin embargo, su diseño va mucho más allá del aspecto paisajístico.
El jardín ha sido concebido para conducir, retener temporalmente y drenar el agua de lluvia antes de devolverla al cauce del río Huerva, reduciendo así el impacto que pueden provocar las crecidas o las tormentas de gran intensidad. Una gran balsa de agua que ayuda, por un lado, a que el entorno no quede anegado y, por otro, que el agua reduzca la velocidad y quede canalizada una vez se vierta al conocido río.
Este tipo de actuaciones, conocidas como infraestructuras verdes, buscan aprovechar el propio terreno para gestionar el agua de una forma más natural. En lugar de depender únicamente de canalizaciones o colectores, se crean espacios capaces de absorber parte del caudal, ralentizar su avance y disminuir la presión sobre la red de drenaje y las zonas urbanas más próximas.
El proyecto también recupera un espacio con valor histórico para el municipio. El jardín se encuentra junto al entorno del antiguo Monasterio de Santa Fe, uno de los enclaves más representativos del corredor del Huerva (conformado por María, Santa Fe, Cadrete y la propia Cuarte, en el área metropolitana) y su diseño incorpora referencias a este patrimonio mientras crea un nuevo punto de encuentro para vecinos y visitantes.
Además de su función hidráulica, el espacio cuenta con recorridos peatonales, áreas ajardinadas y vegetación adaptada al entorno, favoreciendo la biodiversidad y ofreciendo una nueva zona de esparcimiento integrada en el paisaje. La combinación de naturaleza, patrimonio y prevención frente a fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes convierte al Jardín del Monasterio en una actuación diferente a la de un parque convencional.
Se usará, entre otros menesteres, para que los alumnos del IES Marina Bescós puedan usarlo para las clases lúdicas o deportivas y, por supuesto, el Ayuntamiento de Cuarte podrá programar actividades en este espacio, el cual está concebido como un pequeño anfiteatro.









