El nuevo servicio cumple con las expectativas, aunque todavía se deben mejorar algunos aspectos

Son las 17:00 horas de la tarde, llueve ligeramente en Zaragoza y 15 personas esperan en el porche situado junto al Centro de Educación Vial, en Violante de Hungría, a las nuevas líneas del CTAZ del eje de la A-2, las 510 y 511.
El murmullo de los usuarios no cesa hasta que llega el autobús y abre las puertas. “Llevo 10 años esperando el día de hoy”, dice una de las usuarias, emocionada y visiblemente contenta, al validar su tarjeta Lazo en la validadora. Esta usuaria trabaja en el entorno de Romareda y asegura que cuadra perfectamente los nuevos horarios de bus y sus entradas y salidas del trabajo.
Desde este 7 enero, los vecinos de La Muela y Épila cuentan cuentan con más expediciones para subir y bajar a Zaragoza. Médicos, clases, trabajos y compras son los principales motivos de los desplazamientos a o desde la ciudad.
Con todo el pasaje montado y sentado en los nuevos vehículos de la carrocera Scania, las impresiones a bordo de los usuarios no pueden ser mejores. “Hay un poco de lío con los nuevos horarios, porque hay personas que deben modificar su rutina, pero en general todos están muy contentos”, comenta a bordo María, que habla con otros vecinos de la localidad, quienes tenían este día marcado en el calendario del recién estrenado 2026.
Para un trabajador del entorno de San Francisco, el bus le viene genial. “He dejado de hacer tiempo en el bar y tengo el bus directo. Me ahorro hasta 90 minutos a la vuelta”, se escucha decir a bordo del vehículo.
El viaje, previo paso por Gómez Laguna, Hispanidad y Manuel Rodríguez Ayuso se realiza con normalidad sin que ningún viajero se monte más al servicio. Una vez en La Muela, todos los viajeros se apean del vehículo destacando el confort a bordo. “Hasta puedo cargar el móvil tras un largo día en Zaragoza”, dice una usuaria que va a la capital en un bus a primera hora de la mañana.
La vuelta a Zaragoza, algo más caótica: el bus sale antes de lo previsto de La Muela
Las líneas 510 (en su modificación de horarios y paradas) y 511 (en su extensión a Épila) se han estrenado con viajeros en todas las expediciones. El número de usuarios irá subiendo poco a poco a medida que los ciudadanos vayan conociendo las líneas.
La nueva operadora del servicio ALSA-Ágreda tendrá que mejorar ciertos aspectos del servicio tanto a bordo como la comunicación con conductores. De hecho, el viaje de bajada a Zaragoza, el servicio incumplió los horarios al salir del terminal 8 minutos antes de lo establecido y el conductor tenía unos horarios impresos que no coincidían con el PDF del Consorcio.
”¿Pero sale puntual o se puede adelantar?”, cuestiona una usuaria que comenta que asegura no poder perder minutos de trabajo en La Muela. Otra viajera cuestiona la comunicación de la empresa hacia los trabajadores. “Algunos conductores apenas saben los horarios exactos que deben llevar. Entendemos que si no conoces la zona tardes en habituarte pero para eso se han realizado viajes en pruebas”, señala, asegurando que va a estar en la parada 10 minutos antes “por si acaso”.
Como a la ida, el bus realiza un itinerario por el polígono Centrovía donde no suben y bajan viajeros. Aquí va a estar más complicado que se capten usuarios, puesto que la mayoría de los trabajadores del polígono llevan años utilizando su vehículo particular y pocos van a alterar sus rutinas. Lo positivo, que para la entrada de turnos de mañana hay dos buses consecutivos desde Zaragoza a las 5:00 de la mañana para facilitar las entradas al trabajo de las 6:00.
El trayecto de vuelta se completa en 38 minutos y el servicio vuelve a dejarnos en el inicio de ruta, en la plaza Emperador Carlos V, habiendo dejado atrás el extremo Oeste de Zaragoza. Los viajeros que montaban de nuevo hacia La Muela lo hacían con muchos despistes al no haber información en los postes. Es más, tampoco había capacidad suficiente en el terminal para que dos buses estacionaran con normalidad: coincide el bus de PlaZa con la nueva línea de La Muela y apenas hay sitio para un vehículo.