El gran cerebro de las emergencias en Aragón se construye ya en Zaragoza: aglutinará a 300 trabajadores

El coste para el erario público del nuevo edificio será de 9 millones de euros, entre la construcción y posterior equipación de las instalaciones, y revitalizará aún más si cabe a la avenida de Cataluña

Avenida de Cataluña desde el ferrocarril a Huesca

 

Un edificio que concentre a todos los servicios de emergencias de Aragón, que sea moderno y eficaz y que, además, ayude a apuntalar el crecimiento de la avenida de Cataluña. Estos son solo cuatro de los objetivos que persigue el futuro centro de emergencias de Aragón, que se ubicará junto al puente del ferrocarril a Huesca de la avenida de Cataluña, muy cerca de la urbanización Ríos de Aragón.

El CIGEAR, Centro Integrado de Gestión de Emergencias de Aragón, será la futura sede conjunta del Centro de Emergencias 112 Aragón, de la Unidad de Policía Nacional Adscrita al Gobierno de Aragón y del 061, pero es que además reunirá también el centro de coordinación de incendios fortales, movilizará a las ambulancias del 061, los recursos de Protección Civil, además de las academias de Policías Locales y Bomberos. En total, hasta 300 empleados podrían acoger las instalaciones. Muchos de ellos trabajan en la actualidad en el CME Inocencio Jiménez.

La construcción, que lleva una década sin uso, y posteriormente fue pensado para una centralita de llamadas, se va a transformar en un centro que coordinará las emergencias de la comunidad autónoma.

Esta sede tendrá cinco naves, salas de prensa, de toma de decisiones y teleoperación, por lo que mejorará los tiempos de respuesta ante cualquier situación de emergencia, además de la coordinación en caso de suceso.

Se espera que el centro de emergencias esté operativo a finales del ejercicio 2026. Solo la rehabilitación del edificio costará 7,2 milones de euros, pero 1,8 millones más será el coste de equipar con mobiliario y equipos a las instalaciones.

 

La clave de la ubicación: más allá de un espacio vacío, la situación entre las principales vías de comunicación del entorno de la capital aragonesa ha sido clave

No solo se va a aprovechar un edificio vacío en una de las avenidas más destacadas de la ciudad, sino que además la ubicación está «bien pensada», puesto que queda situado entre la Z-30 y Z-40, por lo que facilitará un amplio y rápido despliegue de los servicios de emergencia a través de las circunvalaciones de Zaragoza.

La edificación es de 4920 metros cuadrados en planta baja, mientras que en las superiores hay 980 metros en la primera y 397 en la segunda. La disposición así permite una circulación más fluida y directa dentro del futuro edificio, algo que busca facilitar el acceso y, además, el uso de las instalaciones por parte de los servicios que trabejen aquí.

Además, según el Gobierno de Aragón, aprovechar un edificio ya levantado permitirá ahorrar costes, también en materia de eficiencia energética.

Se trata de un edificio que va a ayudar a revitalizar más si cabe a la avenida de Cataluña, que está en una clara transformación: además de la renovación del propio eje, la urbanización de diferentes sectores urbanísticos está impulsando el crecimiento de la zona con la llegada de nuevos habitantes.

Centro de emergencias en obras que ejecuta la empresa FCC junto a la avenida de Cataluña.